“Esto va en serio” es el eslogan de la campaña de abonados del Burgos C.F. para la actual temporada que en el momento de escribir estas líneas está en sus primeras jornadas.

En la temporada 20-21 el Burgos logró el ascenso a segunda división después de 20 años “en el pozo” de la extinta Segunda B e incluso transitó en la tercera división y en la temporada pasada consiguió mantener la categoría aun siendo uno de los cinco equipos con menor presupuesto.

Hace unos cuatro años, un compañero de trabajo  me invitó a ver un partido al campo, El Plantío. Era la segunda vez en mi vida que iba a ver al Burgos, ya que no me gustaba el fútbol mas allá de ver algún partido de la selección por la tele.

Era un partido de Segunda B, así que fútbol, lo que se dice fútbol, no vimos mucho pero fué un partido muy emocionante ya que en los últimos 20 minutos  el equipo de mi ciudad metió tres goles al Osasuna B y remontó el encuentro. Lo cierto es que el último gol, el de la victoria, fue en el minuto 92. La explosión de alegría del campo entero, los cánticos y alboroto que ocasionó el gol era algo desconocido para mí hasta entonces.

Empecé a interesarme por el equipo, a ver algún partido por internet, hasta que al final me hice socio. Lo fui durante 4 años.

23-5-21  Jamás olvidaré esa fecha. El día que el Burgos consiguió el ascenso a segunda división en Almendralejo frente al Bilbao Athletic por 1-0 con gol de Saúl Berjón en la segunda parte de la prórroga.

El sábado anterior, había ido hasta Don Benito, en Extremadura, a ver la semifinal, dejando a mi familia en casa.

El Burgos ascendió a segunda y yo continuaba animando a mi equipo desde el Fondo Sur en una temporada épica, en la que conseguiría el objetivo de la permanencia en la categoría de plata del fútbol español.

En teoría yo ya era cristiano y consideraba a Cristo señor de mi vida. En teoría. Me explico. Después de mi “conversión”, del momento en que conocí a Jesús, pasé unos años en la Renovación carismática donde descubrí que Dios me amaba, lo que significan los “hermanos en la fe”, aprendí a orar, alabar, adorar, etc… pero pasado un tiempo, me estanqué y, por diversos motivos Patri (mi esposa) y yo, dejamos de reunirnos con el grupo de oración aunque seguíamos conectados a “la reno” porque yo formaba parte del ministerio regional de alabanza. Así estuvimos algunos años. También formábamos parte de un movimiento de familias cristianas que, aunque no nos hacía crecer, nos mantenía en contacto con otras familias cristianas y, sin embargo, nos faltaba algo…

Luego vino la pandemia de la Covid. Todo se paralizó: Todos en casa. Como no había retiros, el ministerio de alabanza ya no podía reunirse para orar y ensayar (éramos de diferentes sitios del País vasco y Castilla y León) y perdí el último contacto con “la reno”.

Además se cerraron las iglesias, luego se limitaron los aforos de los templos, se prohibió dar la paz, comulgar en la boca… Nosotros durante algunas semanas, por miedo, dejamos de ir a misa y comenzamos a verla por tv.

Durante muchas semanas me acostumbré a vivir sin la comunión…

Cuando pasó el tiempo de los confinamientos y volvimos a quedar para ensayar, hablé con el responsable del ministerio y le dije que no quería seguir formando parte del mismo ya que apenas tenía contacto con “la reno” y no me parecía consecuente seguir. En ese momento Patri le dijo que yo “estaba tibio” desde hacía algún tiempo. Lo cierto es que me ofendí mucho cuando lo dijo aunque seguramente tuviese razón. Maridos, escuchad SIEMPRE a vuestras esposas.

Así nos encontrábamos: yo,”tibio”. Patri con la decepción de no encontrar algo que nos hiciera crecer en la fe a la par que triste por las catequesis que recibían nuestras hijas, iban a disgusto, les aburrían, “¿En serio tiene que ser así, no hay otra forma de dar catequesis?”

Patri descubrió que existía Godly Play hablando con una amiga y le dijo además que conocía a una persona que formaba a gente en ello.

Una cosa llevó a la otra y, al final, tras varios intentos fallidos, conocimos a unas personas de la comunidad a la que pertenecía la persona que formaba en Godly. Tuvimos una comida muy agradable con ellas y nos invitaron a conocer su comunidad y su local con sala Godly en Torrelavega.

Con muchas dudas (sobre todo por mi parte) fuimos a pasar la pascua con ellos. Fueron un par de días muy intensos donde conocimos a un montón de personas y familias que nos acogieron de una forma increíble.

Pero el domingo de resurreción, durante una predicación, escuché a alguien decir: “¿Qué vas a hacer con el tiempo extra que se te ha dado?”

Me volví a Burgos con esa pregunta clavada en el corazón.

Volvimos a encontrarnos en Burgos varias veces con la gente de la comunidad y, cada vez, coincidía que el Burgos jugaba en casa y tenía que elegir. Las tres o cuatro veces que quedamos elegí la comunidad. Lo cierto es que parecía que esa comunidad era lo que Patri y yo habíamos estado buscando por tanto tiempo.

Aún no lo sabía pero en realidad estaba eligiendo al Señor.

Elegir que mi vida no girara en torno a mí.

Elegir que mis relaciones personales no las decidiera el calendario de la liga.

Elegir recordar el 23-5-21 por ser el día de la primera comunión de mi hija Mª Fátima y no por el ascenso de mi equipo.

Elegir quitar de mi corazón todo aquello que me impidiera seguir a Cristo.

Elegir hacer vida de mi fe.

Elegir enraizarme en la roca que es Cristo

Elegir poner REALMENTE a Cristo en el centro de mi vida.

Elegir, junto a mi esposa, construir nuestro hogar en la ROCA.

Elegir, dedicar “el tiempo extra que se me ha dado” a ayudar a construir su reino.

Aunque a veces tengo la sensación de que llego tarde, muy tarde; entonces recuerdo que el dueño de la viña llamó a los obreros a lo largo de todo el día, y no quiso menos a los que fueron a trabajar por la tarde…

He dejado varias cosas para seguir a Cristo, entre ellas el Burgos C.F, porque cada vez iba ocupando más sitio en mi corazón y necesitaba hacerle hueco a Él. Aunque a veces cuesta un poco (o mucho) prefiero caminar sin peso, sin lastre, liviano, porque esto, seguir a Cristo, ayudar a construir su Reino…

ESTO SI, de verdad,

ESTO VA EN SERIO