Es posible que ya nos conozcas como comunidad y que sepas que existen diferentes estados de pertenencia a esta, hoy aprovecharé este apartado para hablaros de la familia de Fe y Vida.

En el último libro de vida de la comunidad se recoge la idea de la familia porque existían personas alrededor de nosotros que no querían, no podían o no era su momento para tomar el compromiso comunitario. Igual deseaban hacerlo pero por su situación canónica no podían, pero también forman parte de la Iglesia. Josué Fonseca, fundador y responsable de la comunidad, en el primer encuentro de la familia nos recordó el por qué contemplar la existencia de este grado de pertenencia, “Si estas personas pueden estar en la Iglesia también pueden y deben tener la posibilidad de estar en una comunidad”. También nos recordó las palabras que D. José Vilaplana, obispo de la diócesis de Santander y que acompañó a la comunidad en sus inicios, le dirigió a la hora de fundar la comunidad: “Haz una comunidad donde tenga cabida todo el mundo, para todo aquel que por buena voluntad quiera estar”. Y, teniendo en cuenta esas palabras, Josué también nos habló en ese encuentro de cuál es el objetivo de la comunidad:

y el objetivo de la comunidad es que las personas, estén donde estén, puedan vivir el amor, puedan recibir el amor de los demás y amar a los demás, porque en eso consiste el ser cristiano. Un primer contacto o apreciar lo que puede ser el recibir el amor de Dios en comunidad. Extensible al resto de la comunidad, pero en la familia es como el primer nivel donde eso se tiene que dar.

Los miembros de la “familia” no forman parte de Fe y Vida desde un punto de vista estrictamente jurídico, pero sí desde el personal.

Para ver si en la práctica lo que representa e implica el pertenecer a la familia de Fe y Vida se da, he preguntado a algunas personas que forman parte de esta y entre sus respuestas para ellos la familia es y representa:

  • Libertad.
  • Lugar donde compartir la llamada del Señor. 
  • Acompañamiento en el camino de la fe.
  • Respirar a Dios todo el rato.
  • Sentirse amado.
  • Sentirse acogido.
  • Vivir la fe integrada en la vida.
  • Crecen en la fe.
  • Afinidad de carisma.
  • Forma de estar en la comunidad.
  • Reencontrarse con el sentido de la unidad.
  • Conocer la comunidad.
  • Diversidad.

Quizás también os estéis preguntando qué se tiene que hacer para pertenecer a la familia porque os lo estáis planteando, pues los requisitos a cumplir serían:

  1. Aceptar, a grandes rasgos, la visión y valores que promueve la comunidad, y  manifestar explícitamente su intención de ser incluidos en la “familia”.
  2. Asistir algunas veces a las actividades de la Comunidad (pongamos un mínimo de dos o tres ocasiones por curso).
  3. No criticar nunca a Fe y Vida delante de otras personas.

¡Feliz Navidad!